perro se había convertido en el nuevo director de la casa.
Y mi padre recuperaba sus fuerzas.
También cumplió otra promesa.
Después de varias gestiones con el municipio y las autoridades responsables, se consiguió financiamiento compartido para construir un puente más seguro y mejorar las comunicaciones de la comunidad.
La empresa de mi padre colaboró con materiales y transporte.
Meses después llegaron las primeras obras.
Ya no éramos un caserío completamente olvidado.
Cuando terminó el mes que originalmente debía pasar con Sergio, comencé a recoger mis pertenencias.
Pensaba regresar a