El dueño millonario entró vestido como un cliente humilde a su propia relojería… y una empleada lo hizo arrepentirse de su mentira “En esta tienda no atendemos a gente que parece venir saliendo del Metro”, soltó Fernanda, sin bajar la voz.

los protocolos de atención y el trato digno hacia cualquier visitante.

Este tipo de establecimientos suelen destacar por ofrecer un diseño artesanal único en cada escaparate, convirtiendo la experiencia de compra en un ritual sofisticado que exige un estándar impecable por parte de todo el equipo de ventas.
La elección del vestuario informal

Despojándose de sus trajes sastre hechos a medida y de su característico reloj de colección con caja de oro rosa y correa de piel negra, el directivo optó por prendas sencillas y desgastadas. Esta caracterización buscaba poner