Me casé con un millonario que jamás podría tener hijos… Tres meses después, el médico me dijo que esperaba trillizos y mi esposo apareció en el hospital

existía una disputa legal sobre su filiación.

Fruncí el ceño.

—¿Y eso qué significa?

Elena respondió con cautela.

—No determina automáticamente nada. Su validez dependería de varios factores legales. Pero podría utilizarse como fundamento para iniciar un conflicto judicial y cuestionar determinados derechos económicos.

Sentí un escalofrío.

—¿Por eso me hicieron creer que Sebastián no podía tener hijos?

La abogada no respondió.

Miró a Victoria.

Mi suegra cruzó los brazos.

—Ese acuerdo fue preparado para evitar que alguien intentara aprovecharse de nuestra fortuna.

—¿Alguien como yo? —pregunté.

—No he dicho