Me casé con un millonario que jamás podría tener hijos… Tres meses después, el médico me dijo que esperaba trillizos y mi esposo apareció en el hospital

la empresa. Mi madre insistía en que debía casarme con una mujer que pudiera darle herederos a la familia.

Lo miré sin comprender.

—¿Qué tiene que ver eso conmigo?

Sebastián respiró profundamente.

—Los primeros resultados mostraron una alteración severa en mi producción de espermatozoides. Un médico me dijo que probablemente tendría dificultades para ser padre.

—Eso ya lo sé.

—Pero después busqué una segunda opinión.

Se me aceleró el corazón.

—¿Y?

—El nuevo especialista encontró algo distinto. Mis resultados no eran consistentes. Había pruebas que debían repetirse y estudios adicionales