Mis 3 hijos me dijeron: ‘Mamá, deja de llamarnos. Tenemos nuestras propias vidas’. Así que dejé de buscarlos y llamé a mi abogado. Tres meses después

uno de sus trabajadores y que nunca había olvidado aquel caso.

“Ese dinero apoyará algo que para su padre tenía sentido.”

Daniela dejó escapar el aire.

“¿Regalaste 4.5 millones?”

“No regalé nada. Decidí qué quiero hacer con mi dinero.”

“Pero papá lo dejó para la familia.”

“Ricardo me lo dejó a mí.”

El silencio que siguió fue incómodo.

Y necesario.

Entonces Daniela hizo la pregunta que yo sabía que llegaría.

“¿La casa seguirá en la familia?”

Miguel giró inmediatamente hacia ella.

Lucía cerró los ojos.

Yo no levanté la