siguen siendo mis hijos.
Mi puerta sigue abierta.
Pero ahora tienen que tocar.
Y, sobre todo, tienen que venir porque quieren encontrarme a mí detrás de ella.
No porque estén esperando el día en que yo ya no esté.
siguen siendo mis hijos.
Mi puerta sigue abierta.
Pero ahora tienen que tocar.
Y, sobre todo, tienen que venir porque quieren encontrarme a mí detrás de ella.
No porque estén esperando el día en que yo ya no esté.