observó durante unos segundos y finalmente asintió.
—Entonces lleva contigo a nuestro abogado. No vas a entrar sin protección a una reunión donde te están acusando de un delito.
Acepté.
Esta vez no pensaba sacrificar mi tranquilidad por proteger la imagen de Ethan.
1. La mujer que ocupó mi lugar
Cuando llegué a Carter Group, el ambiente cambió inmediatamente.
Algunos compañeros dejaron de hablar.
Otros desviaron la mirada.
En recepción, una empleada me informó de que mi tarjeta de acceso estaba desactivada.
—Lo siento, señorita Hayes. Son órdenes de dirección.