Lleva más de 24 años buscando a su hija desaparecida: la increíble historia de una madre que ayudó a cientos de mujeres y se niega a rendirse

negó a aceptar que nunca volvería a saber de su hija.

Para una madre, no saber dónde está su hija significa vivir con preguntas que no dejan descansar. Cada día puede convertirse en una nueva búsqueda, cada llamada puede despertar una esperanza y cada noticia puede traer tanto la posibilidad de encontrar respuestas como el miedo a descubrir algo terrible.

Susana comenzó a buscar a Marita con la esperanza de encontrar alguna pista que le permitiera conocer su paradero. No tenía todas las respuestas ni sabía hasta dónde tendría que