llegar. Solo quería encontrar a su hija y descubrir qué había ocurrido.
Pero el tiempo pasaba y la incertidumbre continuaba.
En lugar de abandonar la búsqueda, Susana decidió seguir investigando. Preguntó, buscó información y se adentró en lugares en los que esperaba encontrar alguna pista. Cada paso podía acercarla a la verdad, aunque también la obligaba a enfrentarse a situaciones difíciles de imaginar para alguien que no hubiera vivido algo parecido.
Una búsqueda que reveló una realidad aterradora
Durante sus investigaciones, Susana descubrió que numerosas mujeres eran víctimas de redes