puedo confiar.
Ivana levantó los ojos.
—¿Qué descubrió?
Robert negó lentamente.
—No lo sé.
Entonces recordó algo.
La
expresión de su rostro cambió.
Miró al recién
nacido.
Después pidió permiso para examinar una pequeña marca situada detrás de su oreja.
Ivana aceptó.
Robert se quedó inmóvil.
El bebé tenía una diminuta marca de nacimiento en forma de media luna.
—Luka tenía una igual —susurró.
Aquello por sí solo no demostraba nada extraordinario.
Pero Robert abrió la caja nuevamente.
En el fondo había una fotografía antigua.
Mostraba a Robert de joven