Capítulo 2: El de la voz

mucho más grande.

Reese abrió la carpeta.

Dentro había copias de transferencias bancarias, contratos privados y correos electrónicos. Varios documentos llevaban el sello de empresas que supuestamente no tenían ninguna relación entre sí.

Pero había un nombre que aparecía repetidamente.

Sutherland Strategic Partners.

Reese sintió un escalofrío.

—Esta empresa pertenece a mi familia.

—Exactamente. A través de ella se desviaron fondos de Altair hacia cuentas controladas por Preston. Después, él utilizó esos mismos movimientos para fabricar pruebas que hicieran parecer que Altair financiaba operaciones ilegales.

—¿Quién autorizó las transferencias?

Thomas