es el padre?
Tragué saliva y respondí:
—No puedo decírtelo.
Durante un rato, nadie dijo nada. Me puse a contar los radiadores para distraerme.
Entonces, mi madre preguntó:
—¿Cómo que no puedes decírnoslo?
Y añadió:
—¿Estás encubriendo a alguien? ¿Está casado? ¿Te dobla la edad?
Respondí:
—Es complicado.
Después dije:
—Pero no puedo interrumpir este embarazo. No puedo.
Y entonces dije…
…lo que hizo estallar la habitación por completo. Desde entonces, he repasado aquellas palabras en mi cabeza unas cuatro mil veces.
Dije:
—Y si lo hago, no solo me