TODOS ABANDONARON AL ANCIANO INDIGENTE, PERO UNA ENFERMERA EMBARAZADA LO SALVÓ… SIN IMAGINAR QUE ERA EL PADRE DEL MULTIMILLONARIO MÁS PODEROSO DE MÉXICO

hizo por mi padre. No tiene que aceptarla si no quiere.

Ella lo empujó suavemente hacia él.

—No puedo aceptarlo.

Alejandro frunció el ceño.

—Por favor, no lo vea como una limosna.

—No lo veo así. Pero tampoco quiero que piense que lo ayudé porque esperaba recibir algo a cambio.
No pienso eso.

—Entonces entenderá por qué no puedo aceptarlo.

Alejandro guardó silencio.

Estaba acostumbrado a que las personas aceptaran sus regalos, sus favores y sus ofertas.

Mariana era diferente.

—¿Puedo preguntarle algo? —dijo él finalmente.

—Claro.

—¿Por qué lo