PARTE 2
La firma que destruyó una familia
—Envíame ese documento inmediatamente.
Mi voz sonó tan fría que Victor dejó de hacer preguntas.
Un minuto después, el archivo apareció en mi teléfono.
Era una autorización corporativa fechada cuatro años atrás. Establecía que cualquier comunicación personal de Sophie Bennett debía ser bloqueada por mi oficina y remitida al departamento jurídico de la familia.
Al final de la página aparecía una firma.
Lucas Reed.
Mi nombre.
Mi letra.
O, al menos, una imitación extraordinariamente buena.
Amplié la imagen.
Había algo que no