intentando encajar aquella rueda.
Cuando finalmente lo logramos, Oliver levantó el coche triunfalmente.
—¡Mi papá lo ha arreglado!
Sophie apartó la mirada.
Pero alcancé a ver las lágrimas en sus ojos.
Aquella noche, cuando regresé al hotel, Victor me esperaba con noticias importantes sobre la investigación.
Lo escuché, revisé dos documentos y confirmé una reunión con los abogados.
Después abrí mi agenda.
Durante años había estado llena de cifras, contratos y vuelos.
Por primera vez escribí algo diferente.
Miércoles, 17:00. Parque con Oliver y Lily. Confirmar antes con Sophie.