«TU EXMUJER HA TENIDO GEMELOS, SEÑOR REED». Cuatro años después del divorcio, un descubrimiento lo cambió todo

decides que quieres compartir tu vida conmigo, no tendrás que renunciar a nada de eso.

Sophie comenzó a llorar.

Esta vez no apartó la mano.

—Podríamos empezar con una cita —susurró.

Sonreí.

—¿Una cita?

—Sin niños. Sin asistentes. Sin teléfonos.

—Me parece perfecto.

—Y nada de restaurantes donde haya que reservar con tres meses de antelación.

Solté una carcajada.

—Conozco un sitio que sirve unos bocadillos excelentes.

Sophie también rio.

—¿Todavía recuerdas aquella cafetería?

—Recuerdo muchas cosas.

—Espero que esta vez recuerdes las importantes.

Apreté suavemente su mano.

—Estoy aprendiendo.