por sí solos quién había imitado la firma, pero llevaron a los abogados hasta el intermediario que recibió los archivos.
Los registros indicaban que parte de la documentación había salido de una cuenta utilizada por Álvaro. Otras comunicaciones procedían del correo personal de Begoña. Los formularios incorporaban balances antiguos y una supuesta acta de Albor Patrimonio sobre una reunión que jamás tuvo lugar.
Elena estaba en Valencia trabajando durante la fecha indicada. Sus billetes de tren, facturas y correos profesionales ayudaron a demostrar la inconsistencia. Además, como única socia de