antes de empezar las reformas.
—¿Qué hizo Ethan? —pregunté.
Oliver tardó en responder.
—La tiró a la basura.
Cerré los ojos.
—Gracias por decírmelo.
—Clara, hay algo más. He encontrado unas facturas que no coinciden con lo que Ethan explicó a los proveedores.
Mi corazón se aceleró.
—¿Qué facturas?
—Las de una empresa de equipamiento que pertenece a Lily.
2. Cuarenta y ocho mil euros
Aquella tarde me reuní con Oliver y Leo en una cafetería.
Leo había sido amigo de Ethan durante más de diez años. No esperaba que