a ustedes y fue utilizado indebidamente, podremos solicitar una revisión de las cuentas.
Mi hermano preguntó:
—¿Y si ya se gastó todo?
La abogada lo miró con amabilidad.
—Entonces investigaremos en qué se utilizó y qué medidas legales corresponden.
No prometió que recuperaríamos cada centavo.
Pero por primera vez teníamos un camino claro.
La investigación tardó varios meses.
Se revisaron movimientos bancarios, documentos sucesorios y comprobantes de gastos.
Finalmente se descubrió que nuestra madrastra había transferido gran parte del dinero a una cuenta personal.
Una parte se había utilizado para