decía que no le interesaban esos asuntos.
—Hay algo que quiero preguntar —dijo Claire.
Abrió la carpeta y puso la carta sobre la mesa. Betty estaba por contestar otra cosa, pero sus ojos se detuvieron en la primera página. La vi perder el color de la cara.
—¿Reconoces esta letra? —pregunté.
—Después de tantos años, cualquiera puede imaginar cosas —contestó, demasiado rápido.
Claire señaló el nombre escrito en la parte superior.
—Quiero saber quién me llamaba Lucía.
Betty se levantó bruscamente. Dijo que era una falta de respeto aprovechar la