una fotografía de Patricia sosteniendo un camisón color marfil.
«Esta noche repetimos lo de antes de tu boda», decía el mensaje.
Álvaro respondió delante de Lucía, sin darse cuenta de que ella podía leerlo:
«Esta vez nadie nos interrumpirá».
PARTE 2
Cuando Álvaro cerró la puerta, Lucía se sentó en el suelo con una mano sobre el vientre. No lloró al principio. Tenía la sensación de haber pasado 8 años viviendo dentro de una mentira cuidadosamente decorada.
Llamó a Irene, su mejor amiga, que también había estado allí la víspera