EL DÍA QUE MI PROMETIDO LE DIO MI APODO A OTRA MUJER, EMPECÉ A PREPARAR UNA BODA A LA QUE NUNCA PENSABA ASISTIR

hicimos».

Aquella elección de palabras empezó a inquietarme.

¿Qué podía haber ocurrido para que Madison creyera tener el poder de impedir nuestra boda?

Una visita inesperada
La respuesta comenzó a tomar forma tres días después.

Era sábado y Ryan había salido temprano, supuestamente para reunirse con un cliente.

Yo estaba ordenando algunos documentos de la boda cuando llamaron a la puerta.

Era una mujer de unos cincuenta años, elegante, con una expresión nerviosa.

—¿Emily Carter?

—Sí.

—Soy Helen Blake. La madre de Madison.

El corazón me dio un vuelco.

No