comprometido conmigo y llevas seis meses acostándote con otra mujer.
—No fue algo planeado.
—Nunca he pensado que necesitaras reservarlo en tu agenda.
—Emily, por favor.
—¿Ella está embarazada?
Su expresión cambió por completo.
Supe la respuesta antes de que hablara.
—¿Quién te lo ha dicho?
—¿Es verdad?
—Sí.
La palabra cayó sobre la mesa como un objeto pesado.
Miré por la ventana.
Una pareja cruzaba la calle tomada de la mano. La mujer reía y el hombre le decía algo al oído.
Hasta hacía poco, yo habría querido ser