ella después de lo que hicimos».
Sophie permaneció en silencio durante un largo rato.
—Emily, tienes que hablar con él.
—Lo sé.
—Entonces, ¿qué estás esperando?
Miré mi taza de café.
—Que deje de poder convencerme de que estoy imaginando cosas.
Sophie no respondió enseguida.
Conocía a Ryan desde hacía casi tanto tiempo como yo. Habíamos celebrado cumpleaños juntos, viajado los tres e incluso pasado varias Navidades en casa de sus padres.
—¿Quieres que te acompañe a buscar respuestas?
Negué con la cabeza.
—Solo necesito que estés de mi lado