motivos personales.
Solté una risa incrédula.
—¿Piensa culparme de sus problemas financieros?
—Eso parece.
En ese momento, Nathan me envió un mensaje.
Claire, encontramos algo en el acuerdo prenupcial. Llámame inmediatamente.
Marqué su número.
Contestó al instante.
—¿Recuerdas la cláusula que Aaron insistió en incluir antes de la boda?
Fruncí el ceño.
—La que protegía sus participaciones empresariales.
—Sí. Pero también contiene una declaración firmada donde asegura que ninguno de los dos utilizaría bienes del otro como garantía de obligaciones personales.
Sentí un escalofrío.
—¿Por qué me dices esto?
Nathan