único que te importa?
Él no respondió.
3 semanas después, un investigador privado contratado por sus padres consiguió relacionar el nombre legal de Lucía con Serra Sonora.
A partir de ahí, el tono cambió.
Primero llegaron mensajes sentimentales.
“Somos tus padres.”
“Todos cometemos errores.”
“La familia debe perdonarse.”
Después apareció la cifra.
80.000 €.
Su padre dijo que era lo mínimo que necesitaban para evitar perder la vivienda y resolver las deudas más urgentes. Su madre añadió que Lucía “podía permitírselo sin notarlo”.
Cuando Lucía respondió que no daría dinero,