sin esperar a que el problema se resuelva por sí solo.
Una lista breve para el día a día
Conoce tu presión arterial y consulta si permanece elevada.
Revisa tus medicamentos y evita añadir analgésicos con frecuencia sin preguntar.
Observa cambios persistentes en la orina o la hinchazón, sin intentar autodiagnosticarte.
Comenta con un profesional si tienes diabetes, antecedentes familiares o infecciones urinarias repetidas.
Pregunta qué controles son apropiados para tu edad y situación de salud.
Cuidar los riñones no depende de una solución milagrosa, sino de atender la salud