Una mañana mi esposa desapareció, dejándome solo con cuatro hijos pequeños y una nota de suicidio. Durante años trabajé incansablemente para mantener a la familia. Cuando por fin nos establecimos, apareció en la puerta… Creía que aún tendría un lugar en nuestras vidas, pero lo que encontró tras esa puerta fue mucho más doloroso de lo que jamás hubiera imaginado.

los acordes.

Mientras tanto, Rebeca comenzó a demostrar cierta constancia. Entregó la información económica solicitada, participó en las reuniones profesionales y aceptó que el primer contacto fuera mediante mensajes escritos, sin exigir respuestas inmediatas.

Los gemelos no quisieron escribirle.

Matías, en cambio, preparó una lista de preguntas sobre sus primeros años. Deseaba saber si le gustaba la música cuando era pequeño y quién había escogido su nombre.

Rebeca respondió con recuerdos concretos. Le contó que de bebé se calmaba cuando escuchaba cantar a su abuela y que ella y yo