llevó flores.
No llevó joyas.
Llevó una carpeta con la documentación de su declaración, los pasos de la investigación y una propuesta de reparación económica supervisada por abogados independientes.
Elora leyó las primeras páginas.
—¿Por qué me enseñas esto?
—Porque tienes derecho a saber lo que estoy haciendo. Y porque cualquier compensación por lo que ocurrió debe ser tuya, no una condición para que me perdones.
—¿Y qué esperas a cambio?
Caleb negó con la cabeza.
—Nada.
Ella lo observó con desconfianza.
—Antes siempre esperabas algo.
—Lo sé.
—Esperabas que