Habían fotografiado a mi hijo sin permiso.
Y estaban convirtiendo su existencia en un asunto empresarial.
Llamé inmediatamente a nuestros abogados para solicitar la retirada de las imágenes.
Después telefoneé a Adrián.
Respondió al primer tono.
—Julia.
—¿Tu familia ha filtrado información sobre Leo?
—¿Qué?
Le envié la noticia.
Guardó silencio mientras la leía.
—Yo no he hecho esto.
—No te he preguntado si has sido tú. Te he preguntado por tu familia.
—Voy a averiguarlo.
—Más te vale. Porque no permitiré que utilicéis a mi hijo como parte de