Esta vez tenía una expresión que jamás olvidaré.
—Clara me lo ha contado todo.
No dije nada.
—También ha reconocido que sabía lo del sobre.
Se sentó frente a mí.
Sus manos temblaban.
—Julia, siento mucho lo que hizo.
—Ella responderá por sus decisiones. Tú tienes las tuyas.
Asintió lentamente.
—Lo sé.
Me miró a los ojos.
—He pensado mucho en aquellos tres años. No voy a fingir que fui un buen marido. No lo fui.
Por primera vez, no intentaba justificarse.
—Me convencí de que nuestro matrimonio había sido