realidad de una forma que no esperaba.
Salí del estacionamiento despacio, con cuidado de no apresurarme, de no llamar la atención. Por el espejo retrovisor, vi cómo el lugar se alejaba tras de mí. Las vallas blancas, las luces quecolgaban entre los árboles, la gente moviéndose como pequeñas figuras en una escena de la que ya no formaba parte.
Al principio conduje sin rumbo fijo, simplemente siguiendo la carretera que se alejaba del lugar, pasando por campos y casas que parecían exactamente iguales a como siempre habían sido. Nada había