EL REGALO DE BODA QUE CONVIRTIÓ UNA CELEBRACIÓN MILLONARIA EN UNA PESADILLA

Danubio mientras la ciudad despertaba.

Tenía una carrera por reconstruir, una fundación por dirigir y muchas decisiones difíciles por delante.

Mi vida no se había convertido de repente en un cuento de hadas.

Pero, por fin, me pertenecía.

Y mientras el viento movía suavemente mi cabello, comprendí cuál había sido mi verdadera venganza.

No fue arrebatarle a Adrian su fortuna.

No fue verlo humillado ante los invitados de su boda.

Ni siquiera fue recuperar cada objeto que me había robado.

Mi verdadera victoria fue que el hombre que había intentado