trabajar la madera cuando yo tenía 12 años. Las torres representaban nuestra antigua casa familiar y la pequeña cabaña que mi abuelo tenía en las colinas, a poco más de una hora de San Antonio. Los peones eran diminutas herramientas: martillos, sierras, llaves y cinceles.
Construí el tablero con nogal y arce. Forré la caja con terciopelo oscuro y mandé grabar una pequeña placa de latón:
“Para papá. 60 años construyendo cosas que duran. Con cariño, Mateo.”
Mi hermano Adrián llegó a la fiesta con un reloj de unos 300