que ni siquiera sabe en qué mes vivimos.
Arturo cerró los ojos.
Daniel continuó:
—Después la metemos en una residencia barata. Y al viejo que apareció… no se preocupe. Si insiste en hacerse pasar por mi padre, llamo a la policía y desaparece del mapa.
Todo quedó grabado.
El viernes, poco antes del mediodía, dos camionetas negras llegaron a la residencia.
Rubén Salazar entró acompañado por su abogado y un notario que parecía profundamente incómodo.
Elena minutos apareció después.
Verónica la había vestido con un traje beige para ocultar los