pantalla.
—Eso es suficiente.
Cuando se llevaron a Verónica, ella dejó de llorar y comenzó a insultar a Daniel.
Daniel respondió desde el pasillo acusándola de haber planeado todo.
Durante años habían trabajado como aliados.
Necesitaron menos de cinco minutos para convertirse en enemigos.
Rubén Salazar también fue llevado fuera para declarar.
El salón quedó en silencio.
Elena estaba recostada en una camilla.
Antes de que los paramédicos la sacaran, buscó la mano de Arturo.
—¿De verdad eres tú?
Arturo se acercó.
-Si.
—Pensé que habías muerto.
—Yo también pensé