instalaciones relacionadas con la investigación. Los documentos bancarios, los testimonios y las comprobaciones previas habían permitido justificar aquella intervención.
Unos instantes después, Marcos apareció en la biblioteca.
Llevaba la pajarita deshecha y tenía la frente cubierta de sudor.
—Mamá, hay policías abajo. Están pidiendo acceso a los despachos y a los equipos informáticos.
Miró a su madre.
Después me miró a mí.
—Has sido tú.
—Sí, Marcos. He contado lo que sé.
Se abalanzó verbalmente contra mí.
—¡Tú también firmaste! ¡No podrás escapar de esto!
—Lo sé. Tendré que responder