Permití que Chloe ocupara un lugar que nunca debí darle.
Sus ojos se humedecieron.
—También he tenido que enfrentarme a lo que hice con el dinero del centro. No tengo excusa.
Era la primera vez que lo escuchaba asumir algo sin añadir inmediatamente un «pero».
—Lo sé —respondí.
—He terminado mi relación con Chloe.
—Eso ya no me corresponde.
—Estoy asistiendo a terapia.
—Me parece bien.
Adrian respiró con dificultad.
—¿Y nosotros?
La pregunta quedó suspendida entre los dos.
Miré al hombre con quien había compartido tantos años.
Recordé nuestros