sus ojos y dijo:
—Si vuelves a tocar a Vanessa, te juro que te destruyo.
Yo estaba embarazada de gemelos.
Él no lo sabía.
Yo había pensado decírselo aquella misma semana.
No llegué.
Vanessa Xu regresó a nuestra ciudad durante el tercer año de mi matrimonio con Adrian Gu.
La primera vez que apareció en nuestra casa, Adrian estaba sentado a mi lado pelándome una manzana.
Todo parecía normal.
Hasta que escuchamos una voz quebrada en la entrada.
—Adrian…
Vanessa estaba allí.
Llorando.
Temblando.
Con un pequeño arañazo en el