perfecto.
Viví. Trabajé. Volví a amar. Envejecí. Olvidé algunas cosas. Conservé otras.
Y al final entendí algo sencillo: sobrevivir no fue la venganza.
La venganza habría seguido atándome a él.
La libertad fue llegar a una edad en la que podía mirar la cicatriz y pensar primero en todo lo que hice después.”
PARTE 3:
La última cinta que Natalia nunca llegó a escuchar
La nota que Natalia había dejado antes de morir permaneció tres días sobre el escritorio de Maya Lin.
Tres días en los que la sobrina de