mirando los documentos.
—¿Vas a destruir nuestra familia por un error?
—No estoy destruyendo nada. Estoy intentando construir una vida en la que nuestro hijo no aprenda que amar significa soportarlo todo.
Arrugó el papel que tenía entre las manos.
—Mi madre tenía razón. Siempre has querido alejarme de mi familia.
—Nunca te pedí que dejaras de quererlos. Solo esperaba que también nos quisieras a nosotros.
Aquella noche se marchó a casa de sus padres.
Pensé que eso cerraría la discusión.
Me equivocaba.
5. La visita de mi suegra
El