PARTE 2
El secreto que nadie debía descubrir
Durante unos segundos, el ruido del aeropuerto desapareció de mi cabeza.
Solo escuchaba aquella frase.
«Tu marido no puede enterarse de lo de la casa».
—¿Qué casa? —pregunté.
Claire no respondió enseguida.
Al otro lado de la línea oí murmullos, una puerta que se cerraba y la voz impaciente de Margaret.
—Ethan, ahora no es buen momento —dijo finalmente mi esposa.
—Acabo de escuchar a tu madre. Quiero saber de qué estaba hablando.
—Es un asunto de Rachel.
—¿Y por qué un