se arrodilló.
—Cada nota, cariño.
—¿Hasta cuando me equivoqué?
—Especialmente entonces. Porque seguiste adelante.
Sophie la abrazó.
Fue un abrazo espontáneo, sin la cautela que había mostrado durante las primeras semanas.
Mientras caminábamos hacia el coche, Claire recibió un mensaje.
Era de Margaret.
«Rachel dice que el próximo verano necesitará ayuda otra vez. Oliver quiere pasar las vacaciones con vosotros. Espero que ya se os haya pasado el enfado».
Claire me mostró la pantalla.
Durante un instante pensé en las antiguas discusiones, las maletas junto a la puerta y nuestra