año.
—No puedes pasarte la vida entera esperando —me dijo.
—Él prometió que volvería a casa.
—Lo sé.
—Así que esperaré.
Ella me apretó la mano.
—¿Pero y si no puede volver?
Con el tiempo, Helen empezó a salir con uno de los amigos de Danny.
Cuando ambos decidieron mudarse a otro lugar, ella vino a verme con una propuesta.
—Aquí todo te recuerda a él —dijo—. Ven con nosotros. Empieza de cero.
Y eso hice. Helen construyó toda una vida allí.