FIRMÓ EL DIVORCIO SIN LEERLO, CREYENDO QUE ERA UN REGALO PARA SU ESPOSA EMBARAZADA… PERO CUANDO DESCUBRIÓ LO QUE HABÍA PERDIDO, YA ERA DEMASIADO TARDE

daño.

—¿Has venido a hablar de mi embarazo?

—No, por supuesto. Solo quería explicarte que Adrian siempre ha tenido un lugar especial para mí.

Evelyn la contempló en silencio.

Clara esperaba lágrimas, reproches o una escena de celos.

No recibió nada de eso.

—Entonces deberías hablarlo con él —dijo Evelyn.

Se levantó y recogió sus cosas.

Clara perdió finalmente la paciencia.

—¿De verdad crees que Adrian se habría casado contigo si yo no me hubiera marchado?

Evelyn se detuvo.

Clara sonrió con satisfacción.

—Adrian nunca superó nuestra separación. Cuando te