irresponsable sería no organizar nada.
El segundo asesor funerario colocó sobre la cómoda una hoja de opciones.
—También debemos saber si desean velación tradicional o cremación.
Ofelia dio un paso atrás.
—¡Ni se te ocurra escoger nada por mí!
—Entonces dígame cuánto tiempo cree que le queda.
—¡Muchísimo!
—Qué curioso. Hace 1 hora dijo que quizá no llegaba a mañana.
En ese momento, mi esposo apareció en la puerta. Por primera vez no parecía incómodo. Parecía avergonzado.
—Papá, mamá, si de verdad están tan enfermos como dicen, ¿por qué les
Después de asustar a mi hija diciendo que iba a morir por mi culpa, mi suegra quiso instalarse en mi casa; esa tarde dejó de fingir para siempre