yo estaba loca. Ernesto intentó llamar a Julián, pero antes de que pudiera marcar saqué una copia del informe médico de la revisión que habíamos pagado días antes.
—Presión estable, estudios cardiacos sin hallazgos de alarma, análisis dentro de rango y ninguna indicación de hospitalización —leí—. Aun así, desde esa consulta me han anunciado 6 veces que alguno está a punto de morir.
Ernesto me arrebató la hoja.
—Un papel no sabe cómo nos sentimos.
—Exacto. Por eso decidí creerles a ustedes. Si cada noche puede ser la última, lo
Después de asustar a mi hija diciendo que iba a morir por mi culpa, mi suegra quiso instalarse en mi casa; esa tarde dejó de fingir para siempre