nada. La señora Clara me pidió únicamente dejar constancia de lo que ustedes afirmaran voluntariamente.
Entonces puse mi teléfono sobre la cómoda.
—Y todo lo que han dicho desde que entraron quedó grabado.
Ofelia se puso roja.
—¡Eso es ilegal!
—Mi abogada revisará qué parte puede utilizarse. Pero ahora quiero una respuesta sencilla: ¿están realmente enfermos como llevan 5 años diciendo o me han estado manipulando?
Ninguno contestó. El asesor funerario levantó discretamente la cinta métrica.
—Si continúan en estado crítico, podemos terminar.
Ofelia retrocedió.
—¡Estoy perfectamente bien!
Ernesto la
Después de asustar a mi hija diciendo que iba a morir por mi culpa, mi suegra quiso instalarse en mi casa; esa tarde dejó de fingir para siempre