EL MEJOR AMIGO DE MI ESPOSO LLEVABA A NUESTRA HIJA DE 16 AÑOS A SUS CLASES DE BALLET TRES VECES POR SEMANA. DE PRONTO, ELLA DEJÓ DE HABLARNOS, ESCONDIÓ SUS ZAPATILLAS Y COMENZÓ A LLORAR A PUERTA CERRADA. UN DÍA FUI A LA ACADEMIA SIN AVISAR Y DESCUBRÍ QUE MI HIJA NO ESTABA ALLÍ. CUANDO SU MAESTRA ME DIJO: «SEÑORA, ¿SU HIJA NO LE HA KARACONTADO LO QUE ESTÁ PASANDO?», SENTÍ QUE EL MUNDO SE ME VENÍA ENCIMA.

de Camila que me impedía estar tranquila.

Y entonces ocurrió lo que terminó por despertar todos mis temores.

Fue un jueves por la noche.

Yo estaba sacando la basura cuando Julián llegó para dejarla.

Su automóvil se detuvo frente a nuestra casa.

Camila no bajó inmediatamente.

Permaneció sentada junto a la ventanilla.

Me acerqué sin hacer ruido.

Entonces escuché su voz.

—Pero me prometiste que ibas a hablar con ella.

Me detuve.

Julián respondió en voz baja.

—Camila, ahora no.

—Por favor, tío Julián.

Su voz sonaba desesperada.

—No puedo