feliz. Nos habíamos preparado para este día durante casi un año y sentía como si la vida con la que tanto había soñado finalmente fuera a comenzar.
En un momento dado, salí a retocarme el maquillaje y fui al baño de damas. Cuando me acercaba a la puerta, escuché la voz de mi futura suegra desde el interior.
Al principio quise entrar, pero luego escuché también la voz de mi prometido.
Me sorprendió que estuviera allí junto con su madre y estaba a punto de llamar a la puerta cuando